Una… tras la puerta

El conjuro de la creación

Como Palmera

Y qué importa cuando no le importas a nadie,
o cuando lo que importa,
es tan minusculo que parece invisible,
o ínfima y jodidamente corpóreo.

Arrima tu causa a la inocencia,
y hazme inalcanzable al sufrimiento que te persigue.

La vida está nublada hoy,
siento el frio de haberte alejado,
hielo de ausencia…
asumir consecuencias de incertidumbre y dudas.

Quiero ser una planta,
un arbol,
una palmera que se regenera constantemente aunque mueran sus raices,
cercana al agua,
mecida por la brisa.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en abril 29, 2012 por .

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 666 seguidores

Sígueme en Twitter

Error: Twitter no responde. Por favor, espera unos minutos y actualiza esta página.

A %d blogueros les gusta esto: